A lo largo de los siglos la humanidad ha ido evolucionando gracias a su persistencia (tozudez como dirían algunos o cabezonería como digo yo). Sin esta persistencia no hubiésemos llegado a la situación en la que nos encontramos hoy. ¿Qué hubiese sido de la humanidad sin esos otros seres humanos que se propusieron en su día perseguir un objetivo y conseguirlo?
No concibo imaginarme el mundo actual sin la tozudez de Colón para descubrir otro camino a las Indias. No entiendo que sería del tráfico marítimo sin los canales de Suez o Panamá. No llego a vislumbrar que sería de nosotros sin los avances de la medicina, gracias a personas como Curie, Ramón y Cajal, etc… Todo se logró con persistencia
Pero ahora a principios del siglo XXI veo que hemos llegado a nuestro techo, estamos en lo más alto de la evolución y lo único que nos queda es la cuesta abajo, el retrotraernos al estado inicial en que empezamos a separarnos de los monos.
¿Cómo sé esto? Pues lo sé gracias a esa amable señora que llama un día si y otro no a mi casa y no solo una vez ni dos, sino hasta 10 veces seguidas pensando que por mucho que lo haga en vez de responderle yo, lo va ha hacer su amiga la señora Alejandrina.
Lo que no comprendo, no es la cabezonería de esa señora en llamar constantemente a mi número, sino la de la señora Alejandrina en darle un número que no es el suyo. :)