lunes, mayo 31, 2010

Cierto o verdad..no hay otra

Dos políticos, uno joven y uno más mayor, van de visita electoral.

Van a un colegio de un barrio periférico, donde el director les dice: tenemos muchos problemas, por favor, ayúdenos, la calefacción no va, el techo del comedor corre riesgo de derrumbe, los waters están medio rotos... y los políticos asienten y el mayor dice: desde luego sí que están ustedes mal, intentaremos arreglar estos problemas lo más pronto posible, intentaremos, pero no le prometo nada, ya sabe como están los presupuestos...

Acto seguido van a una cárcel y el director les dice: tenemos problemas, por favor ayúdennos, hay uno de los 18 jacuzzis que no funcionan, el agua sale caliente pero por la tarde no se llega a calentar demasiado y, sobre todo, lo más importante, la parabólica, se ve bien, pero últimamente se ven unas rayitas, y claro, la alta definición no la vemos como debe ser.
El político mayor dice: no se preocupen, ningún problema, les aseguro que la semana que viene todo estará solucionado, déjelo en mi mano.
Al salir, el político joven le dice al mayor: Hombre, hay algo que no entiendo, no les promete nada a los del colegio, que están fatal, y en cambio a los de la cárcel les ha prometido que todos sus problemas se solucionarán pronto... por qué?
Y el político mayor le contesta...:
¿Tú vas a volver al colegio?

miércoles, mayo 26, 2010

A ver si miras "palante"

Salgo de la estación de Atocha y veo a un taxista haciendo aspavientos. Está llamando a la policía, el pasajero se niega a pagarle. Como soy un cotilla me paro a curiosear. Tengo los dos pies quietos, estoy totalmente parado. De repente noto un empellón, un aberroncho de los bosques ha impactado contra mi, un poco más y me tira al suelo. El proyecto de orco sigue su camino y alcanzo a oír entre gruñidos " A ver si miras palante". ¡¡¡Manda testículos!!!

lunes, mayo 17, 2010

Funcionarios

En 1956, Dolores Medio escribió "Funcionario público", novela desgarrada donde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.

Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido.

Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo. Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los dedos.

Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puticlub y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes? ¿los funcionarios? Unos "pringaos, hombre, unos "pringaos"? ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?..."España va bien".

Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y "España va bien", miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones.

Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.

Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los "privilegiados funcionarios", precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis.

Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no, todo esto que lo paguen los funcionarios.

Sí, los funcionarios, aquellos "pringaos" durante los años del falso esplendor económico. Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos? ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos "privilegiados"!

Texto del jurista y escritor Gustavo Vidal Manzanares

miércoles, mayo 12, 2010

Uhhmmmmm

Es absurdo que todos pensemos que no se pueden cambiar este sistema. En la historia de la humanidad todos los sistemas han dejado paso a otros. Somos nosotros los que mantenemos este sistema cumpliendo un contrato que jamás nos hemos parado a pensar.


En grandes líneas, éste es su contenido:

CLÁUSULA 1ª:

Yo acepto la búsqueda del confort como el fin supremo de la humanidad, y la acumulación de riquezas como el mayor logro en nuestra vida. Cuanto más infeliz sea, más consumiré, y así contribuiré al buen funcionamiento del sistema.

CLÁUSULA 2ª:

Yo acepto que la investigación relacionada con mi salud esté en manos de empresas cuya única motivación es generar beneficios. No me preocupa que las farmacéuticas financien los congresos de medicina y que controlen así la información que les llega a mis médicos. Confío en la industria farmacéutica, y en gente como Donald Rumsfeld, accionista y ex presidente de la farmacéutica que desarrolló el Tamiflú. No creo que sean capaces de crear virus como el de la gripe A para forrarse.

CLÁUSULA 3ª:

Yo acepto dejar mi salario a los bancos para que ellos lo inviertan en aquellas actividades que más dinero generen, independientemente de su moralidad o de su impacto ambiental. Asumo que las inversiones más lucrativas son las que explotan a los ciudadanos de los países en desarrollo y respaldo por completo estas actuaciones.

CLÁUSULA 4ª:

Yo acepto que las autoridades guarden todos los datos sobre mí que tengan. Confío en ellos y no me importa llevar DNI con microchip, ni dar mi huella ocular al entrar en otro país, ni tener que enseñar el contenido de mi ordenador en aeropuertos.

CLAÚSULA 5ª:

Yo acepto los paraísos fiscales para que ricos y delincuentes no paguen los impuestos que yo sí pago.

CLÁUSULA 6ª:

Yo acepto que los bancos internacionales presten mi dinero a países que quieren armarse para ir a la guerra, y que puedan elegir dónde se libran las guerras. Soy consciente de que lo mejor es financiar a ambos bandos para que el conflicto dure el mayor tiempo posible, no sólo para ganar más dinero sino para luego puedan hacerse con sus recursos cuando no puedan devolver los créditos.

CLÁUSULA 7ª:

Yo acepto que la publicidad me cuente mentiras y que me haga desear cosas, que cuando consigo, me aportan poco.

CLÁUSULA 8ª:

Yo acepto que se guarden todos mis e-mails durante 5 años aunque yo los borre. Y que empresas como Yahoo den acceso a las cuentas a las autoridades chinas, permitiendo así detener a disidentes. Yo acepto la última tecnología descubierta que permite que los móviles puedan retransmitir lo que oyen aun cuando su dueño lo haya apagado. (Ojo: para evitarlo, quitad la batería)

CLAÚSULA 9ª:

Yo acepto que el poder esté en manos de las personas más ambiciosas y con menos escrúpulos.

CLÁUSULA 10ª:

Yo acepto que los partidos políticos aglutinen a lo peorcito del país y que cada 4 años me cuenten lo que saben que quiero oír para llegar al poder.

CLÁUSULA 11ª:

Yo acepto que los medios de comunicación estén concentrados en las manos de grandes poderes económicos, puesto que sé que harán un buen uso de ellos. Acepto creerme sólo lo que los medios dicen y pensar que lo que se dice fuera de ellos son bulos para gente inculta y crédula. Yo acepto esta matriz en la que me han colocado para que no pueda ver la realidad de las cosas. Sé que lo hacen por mi bien.

CLÁUSULA 12ª:

Yo acepto que las noticias recopilen lo peor que ha pasado en el planeta ese día, para que me sienta impotente y piense que no hay nada que hacer. Sé que alimentar el miedo, la rabia y la desesperación es lo mejor que pueden hacer por nosotros porque creer que se puede cambiar algo es peligroso.

CLÁUSULA 13ª:

Yo acepto las versiones de los acontecimientos que me dan los medios y apoyo todas las divisiones entre seres humanos que me quieran contar los gobiernos. De esta forma podré focalizar mi cólera hacia los enemigos diseñados por ellos, y no me opondré a acciones bélicas que respondan a intereses político-económicos.

CLÁUSULA14ª:

Yo acepto que se condene a muerte al prójimo, y se nos aliente a acabar con él, siempre que su gobierno haya sido declarado por el nuestro como su enemigo.

CLÁUSULA 15ª:

Yo acepto que se desechen toneladas de comida para que no bajen los precios internacionales. Me parece mejor que ofrecérselos a los cientos de miles de personas mueren de hambre cada año.

CLÁUSULA 16ª:

Me parece bien que haya países como Haití, donde a falta de otra cosa, comen galletas hechas con tierra. Como todos somos egoístas, estoy convencido de que en el fondo todos estamos de acuerdo con esta situación.

CLÁUSULA 17ª:

Yo acepto que...la felicidad es confort...el amor es sexo ... Y la libertad es tener dinero para poder satisfacer todos mis deseos.

CLÁUSULA 18ª:

Yo acepto que se hagan guerras por motivaciones económicas como el petróleo, reactivar la economía o dar salida a los stocks de armas obsoletas. Hay que hacer lo que sea para mantener el sistema en marcha, porque es sin duda el mejor de los posibles.

CLÁUSULA 19ª:

Yo acepto comer carne tratada con hormonas sin que exista obligación legal de indicarlo en ninguna etiqueta. Yo acepto servir de cobaya y comer carne de animales engordados con piensos transgénicos, para comprobar si aparece alguna anomalía en nuestra especie a largo plazo.

CLÁUSULA 20ª:

Yo acepto que los vegetales que ingiero hayan recibido pesticidas y herbicidas tóxicos para mi salud, siempre que no usen demasiado. Yo acepto que se utilicen todo tipo de aditivos químicos en mi alimentación, puesto que estoy convencido de que si los añaden, es porque saben que no tiene ninguna consecuencia a largo plazo.

CLÁUSULA 21ª:

Yo acepto que los transgénicos se expandan por todo el planeta, y que las multinacionales agroalimentarias que patentan seres vivos acumulen ingentes dividendos por ellos y controlen la agricultura mundial. Estoy convencido de que es moral especular con el precio de los alimentos, como se ha hecho con la vivienda, porque el sistema de mercado garantiza que los recursos se distribuyan de forma eficiente.

CLÁUSULA 22ª:

Yo acepto pagar el precio más bajo posible por la carne de los animales que compro, por lo que me parece bien que los traten mal, con tal de abaratar su carne. Al fin y al cabo somos una especie superior. En consecuencia, si viniese otra especie superior de otro planeta, me parecería lógico que hiciesen lo mismo con nosotros.

CLÁUSULA 23ª:

Yo acepto la política de puertas giratorias. Sé que los directivos de organismos internacionales como la OMS, la OIT, el FMI y el Banco Mundial son ex- empleados de grandes corporaciones, que saben que «portándose bien» volverán a esas corporaciones al año siguiente ganando cantidades astronómicas.

CLÁUSULA 24ª:

Yo acepto la hegemonía del petróleo en la economía, a pesar de ser una energía costosa y contaminante, y estoy de acuerdo en impedir cualquier tentativa de sustitución, puesto que la implantación de los métodos de energía libre ya descubiertos y silenciados serían una catástrofe para el sistema.

CLÁUSULA 25ª:

Yo acepto que el valor de una persona dependa de su capacidad para generar dinero y de si aparece o no en la tele. Tomaré como mis referentes personales las personas que aparecen en la televisión, e intentaré ser como ellos.

CLÁUSULA 26ª:

Yo acepto que se paguen fortunas a jugadores de fútbol y a actores, para convertirlos en nuestros modelos a imitar. Me parece totalmente lógico que se pague muy poco a los profesores que se encargan de formar a las generaciones futuras.

CLÁUSULA 27ª:

Yo acepto que las multinacionales no apliquen las conquistas sociales de occidente en los países desfavorecidos. Apoyo que haya niños trabajando, con tal de que los productos que compro tengan el precio más bajo posible.

CLÁUSULA 28ª:

Yo acepto que los mayores sean considerados un estorbo y no sean nunca nuestro modelo, puesto que como civilización más avanzada del planeta (y del universo, ya que es imposible que existan más) sabemos que la experiencia no tiene ningún valor.

CLÁUSULA 29ª:

Yo acepto la competencia como base de nuestro sistema, aun cuando soy consciente de que este funcionamiento engendra frustración y cólera para la mayoría. Sustituir la competencia por la colaboración sería un error.

CLÁUSULA 30ª:

Yo acepto usar aquello más valioso que tengo, mi tiempo, en hacer un trabajo que no me gusta, para poder comprar muchas cosas con las que evadirme de esta vida tan vacía que llevo.

CLÁUSULA 31ª:

Yo acepto la destrucción de los bosques y la desaparición de especies naturales. Me parece lógico contaminar y dispersar al aire venenos químicos, así como enterrar residuos radioactivos que no estarían a salvo de un gran terremoto.

CLÁUSULA 32ª:

Aunque nuestra historia está plagada de conspiraciones políticas y políticos ambiciosos, yo acepto que ahora todo ha cambiado y que nuestros dirigentes sólo buscan nuestro bien. Las organizaciones secretas de políticos y grandes magnates como el club Bilderberg, la Trilateral o el Comité de los 300 no existen y nadie está intentando establecer un gobierno mundial a través de los organismos internacionales.

CLÁUSULA 33ª:

Yo acepto que el sistema actual es el mejor de los posibles. Se ha pasado la época de los grandes ideales. En el mundo deben mandar las personas sensatas y realistas que cuidan por mantener el sistema. Tengo miedo de que las cosas cambien porque los soñadores sólo traen problemas e inestabilidad.

CLÁUSULA 34ª:

Yo acepto esta situación y admito que ni yo ni nadie puede hacer nada para cambiarla.

CLÁUSULA 35ª:

Yo acepto no hacer preguntas, cerrar los ojos a esto y no oponerme a nada, puesto que estoy suficientemente ocupado con mis propios problemas. Yo acepto incluso defender este contrato con mi vida, puesto que tengo miedo al cambio.

CLÁUSULA 36ª:

Yo acepto ser una pieza de un sistema, adaptarme a él y enseñar a mis hijos a adaptarse a él. Mi prioridad es mantenerme en el sistema y nunca me cuestionaré si me permite o no ser feliz.

ESTARÁS PENSANDO QUE SON TEMAS DEMASIADO GRANDES Y QUE NO PUEDES HACER NADA...PERO REALMENTE TENEMOS TODO EL PODER PORQUE SOMOS NOSOTROS LOS QUE ESTAMOS MANTENIENDO ESTE SISTEMA. EN ESTE MUNDO MOVIDO POR EL DINERO, CADA GASTO QUE HACES ES UN VOTO POR MANTENER EL SISTEMA O CAMBIARLO. PARA CADA UNO DE LOS PROBLEMAS EXPUESTOS HAY INICIATIVAS EN CURSO. SIN TENER QUE CAMBIAR DE VIDA, PODEMOS REORIENTAR NUESTROS GASTOS HACIA LAS INICIATIVAS QUE CORRIGEN ESTOS PROBLEMAS. ANTES O DESPUÉS, EL CAMBIO ES INEVITABLE.


SÓLO PODEMOS ELEGIR

ENTRE HACERLO PRONTO Y NO SUFRIR

O HACERLO MÁS TARDE SUFRIENDO.



GRACIAS POR LEER Y DIFUNDIR ESTE DOCUMENTO.


TU OTRO YO

domingo, mayo 09, 2010

Las clásicas vuelven


Pues resulta que con la llegada, hace años ya, de las cámaras digitales, las viejas cámaras de carrete habían quedado en desuso. Ahora que estoy haciendo un curso de fotografía he cogido el gusto a esto de estar haciendo fotos y para ello he rescatado de un cajón en casa de mis padres una vieja Olympus-Pen.


Esta pequeña amiga es una veterana que adquirió mi padre hace ya tiempo, mucho tiempo. Fue fabricada con sus 10 millones de hermanas entre 1968 y 1971 y es de esas cámaras que se llaman de "half-frame" es decir que con un carrete de 24 exposiciones sacas el doble de fotos, cosa que es muy útil cuando estás haciendo fotos y te encuentras en un sitio en el que no hay muchas posibilidades de comprar carretes (puedo atestiguarlo, ya que el primer uso que le dí fue en medio del campo en Bélgica hace ya 17 años y cuando todo el mundo se quedo sin carrete fui yo el que me harté de tomar fotos a todo y todos).

La cámara tiene un tamaño muy apropiado para llevar en la mano. Tiene un fotómetro de célula de selenio y contador de disparos con autoreset. El objetivo es de D.Zuiko de 30mm y f=2.8 y bueno estoy muy contento con ella y espero darle buen uso y no volver a dejarla caer en un charco de barro como ya hice en 1993 en Bélgica, aquella primera vez que la usé.

jueves, mayo 06, 2010

Popurri

Se han reunido. Dos extraterrestres se han reunido en la Moncloa, pero como si nada uno pide el apoyo y el otro no se lo da. Uno no para de meter la pata y el otro solo quiere que siga metiéndola. Y mientras tanto el resto del país sufriendo los efectos de la crisis, así demuestran uno y otro que no sirven para gobernar, que para lo único que sirven es para seguir chupando del bote. Se aferran al poder como sanguijuelas y no pararán hasta que o nos dejen secos o esto reviente por algún lado. Estos no son de este mundo y por eso no les importa lo que pase aquí.


Y hablando de aquí, hablemos de allí. En el otro lado del mundo una nueva catástrofe natural. Hace dos días leí que la petrolera responsable del vertido se iba a hacer cargo de los gastos de limpieza, en principio me pareció extraño, extraño pero bien al fin y al cabo. Hoy reflexionando he pensado: ¿Y que pasa con la fauna y la flora? ¿Quíen va a hacerse cargo de ellos? ¿Como va a recuperarse? Como siempre pagan los más débiles e indefensos.

Quizás no está tan equivocado Stephen Hawking en eso de que van a venir unos alienigenas y van a acabar con nuestros recursos, o quizás si está equivocado. Quizás los alienigenas ya estemos acabando con los recursos de la Tierra.

Eso si aunque acabemos con el planeta la Liga seguirá acaparando portadas. No sé que haríamos sin Cristiano y sin Leo, estos si que son de otro mundo.

martes, mayo 04, 2010

Al fín!!!!

Cuentan los periódicos de hoy, que un edil del ayuntamiento de San Agustín de Guadalix ha secundado la, hasta ahora utópica, propuesta del partido opositor de bajar los sueldos de toda la corporación.

El ahorro anual será de unos 40.000€. Además de esta medida se han aprobado otras cuantas que permitirán incrementar el ahorro del consistorio y aumentarán las ayudas públicas para personas necesitadas.

Últimamente he estado muy crítico con los políticos esta noticia me ha hecho ver que aún hay algo de esperanza. Espero que este pequeño gesto de un político anónimo se traslade a niveles regionales y estatal y por fin vemos políticos de verdad, de los que trabajan por y para el pueblo y no para sus partidos e intereses particulares.

Podéis seguir la noticia en cualquiera de los siguientes enlaces:
Europapress
El Mundo
ABC